Tuesday, February 14, 2012

En un día como hoy...

...Celebramos con la entrada de hoy un evento bloguero de magnitud mundial, un acontecimiento del que hablan todos los telediarios del orbe:



Y lo celebramos porque él siempre estará con nosotros, guardardándonos las espaldas, dispuesto a animarnos el día.


Fuente: El blog Gun Show de K.C. Green


Por él... ¡Celebremos todos juntos el Big Culo Day!

Y en un día como hoy, así celebramos el BCD el año pasado, el anterior , el de antes del anterior y el de antes de antes del anterior

Saturday, May 21, 2011

No me metais en el paquete, hacerme el favor

Plaça 15 de Maig
"Plaça 15 de Maig: Viernes 20 de Mayo en la plaza del ayuntamiento de Valencia) Foto enlazada de ©Jacobo Mendez (Flickr): http://www.flickr.com/photos/jacoboictus/5739566757/in/photostream
Hace días que al leer según que noticias me muerdo la lengua.

Hace días que quería escribir sobre el tema pero las obligaciones de la vida offline me lo impedían.

Pero hoy voy a sacar un momento de mis tareas porque si no lo digo, reviento.

Durante meses he escuchado el discurso de que la crisis es un argumento culpabilizador tipo "Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" o "Que levante la mano quien no haya robado".

Los cojones de San Oblato de Thule en escabeche, he robado o he vivido por encima de mis posibilidades.

Seguramente muchos de vosotros/as habéis ejercido similarmente de ciudadanos impecables y cívicos y también se os quedaba cara de tontos al ver que mientras vosotros íbais tirandillo con un salario mileurista (o inframileurista), algún conocido vuestro fardaba en vuestras narices de su tren de vida con cochazo, tres zorrupias bajo cada sobaco y su consumo estupefacientes vía nasal por arrobas, tren de vida que le permitía el ejercer actividades altamente crematísticas pero que sonrojarían al mismísimo Vito Corleone.

Pues hay que decirlo ya: ¿Porqué nos tenemos que comer la crisis quienes no la hemos gestado, quienes no hemos malgastado y quienes no nos hemos metido en gastos que superaban ampliamente nuestros recursos... Quienes, en resumen, hemos estado tirando el pais adelante sin que en nuestro día a día encontráramos una compensación a tanto esfuerzo?

Mi opinion personal es que no, no nos tendríamos que comer el marrón, y mucho menos mientras, por ejemplo, los CEOs de Movistar cobran una pastarrufa en bonus mientras van a despedir a 6.000 trabajadores , en un año en el que los beneficios de la compañía superan generosamente los del año anterior... Es un ejemplo reciente, pero seguro que todos teneis en mente otros similares.

¿Quienes han vivido por encima de sus posibilidades? ¿Quienes han robado? Yo no. Haganme el favor de no meterme en el paquete, por favor.

Recuerdo, de cuando yo era pequeña, una escena de "David Copperfield" (Me refiero a la versión fetén, que dirigía George Cukor con WC Fields) en la que el señor Micawber daba unos consejos sobre economía que he tenido en cuenta toda mi vida, y que venía a decir más o menos que si tu tenías 20 y gastabas 19 serías feliz, pero que si tenías 20 y gastabas 21 serías un desgraciado. Siempre he mirado de ajustarme a ésta máxima y añadiría que mis padres me educaron en la costumbre de que no se gastaba ni un duro en caprichos que no hiciera falta para cuestiones más prioritarias. Soy de esa generación que pasaba sus vacaciones en camping o en el pueblo con sus primos/as: en mi infancia, irse de vacaciones a un lugar al que hubiera que desplazarse en barco o avión era un lujo digno de sátrapas.

(Y ya que viene al caso, permitidme decir que, en mi modesta opinión el señor Micawber -personaje de ficción- tiene más idea de economía que mucho catedrático del tema que anda por ahí pontificando y no acierta en sus análisis y predicciones económicas ni por casualidad)

Cierto es que he podido constatar que no todo el mundo ha sido educado por sus padres como a mí me educaron los míos, y en algunos casos que he podido conocer, y especialmente entre generaciones más recientes, me ha quedado la impresión de que hay gente que no ha crecido educada, punto: Recuerdo que, trabajando con compañeros menores de 20 años, estos se petaban el sueldo en su amoto (o coche), el móvil y otras cosas que me callaré por prudencia (a alguno le oí explicar el monto mensual de su consumo en teléfono móvil: en algunos casos superaba ampliamente el coste de mi hipoteca): Aunque quisiera decir en su descargo que la cultura dominante de estos años nunca se ha dedicado a exaltar o potenciar comportamientos alternativos. Traeré a colación como tratan la figura del esforzado en series de TV y películas: El empollón o el currante suele ser el típico personaje "pringao" y objeto de cachondeíto por parte del resto de personajes. Ahora los altos dirigentes de la economía, la sociedad y los medios afines al Statu Quo nos dicen que ese modelo egoista, cenutrio y tiburonesco que nos han predicado durante años era malo, malo, malote (menos para ellos, claro, que para eso son amos y timoneles de nuestros destinos)

En fin, ya me permitireis el desahogo, pero ya que me tocará comerme el marrón al igual (o en mayor medida) que quienes la han cagado enormemente durante estos años, pues que menos que un poco de pataleo, caray.

P.S. 1: Ayer,mientras iba en autobús, ví que la fachada del exclusivísimo Círculo Ecuestre lucía unos manchurrones de zambombazos de pintura, señal de que la gente no sólo tiene a los culpables identificados, sino también localizados.

P.S. 2: Para los habituales votantes del Partido de la Playa y el Bronceador, hacerme el favor de ver este video:

Vamos, que podeis optar por broncearos y no votar, pero el no votar, precisamente, contribuye a que, legalmente, se mantengan en el poder quienes han demostrado que no nos escuchan: ¿Os habeis planteado superar las opciones estrictemente bipartidistas?
Y por favor, votar en conciencia y bien reflexionados, (vamos, que como me entere de que alguno de vosotros ha preguntado en el colegio electoral que dónde estaban las papeletas del partido de Belen Esteban, os retiro el saludo).

P.S. 3: Y por último, una sesión de cine online perfectamente legal, "Debtocracy", un documental griego sobre la que está cayendo. Para los entendidos, una versión zona euro de "Inside Job"

También podeis ver esta película en su página web oficial

Friday, March 04, 2011

Dime que me lo tendrás el viernes (aunque sea mentira)


He trabajado muchos años en gráficas, y siempre que un trabajo ha dependido enteramente de mí, hay una cosa para la que siempre he marcado una raya la cual no permito que nadie traspase: El cumplimiento de los plazos.

Normalmente (y ello "gracias" a profesionales de las gráficas muy poco profesionales), los plazos los da un comercial que suele ser horrorosamente ajeno al proceso de producción, con lo cual se promete por lo más sagrado que estará anteayer un trabajo que, entregado correctamente por el cliente, necesita cuatro o cinco días, o tal vez más, desde que el susodicho trabajo se entrega hasta que está impreso y debidamente manipulado. Como "anteayer" es un plazo imposible de cumplir, obviamente se generan malos rollos entre cliente y empresa, y ya no digamos entre los sufridos trabajadores que han de completar la faena en un plazo inhumano: y el problema es que por mucho que le grites a la olla, las patatas no se van a cocer más rápido.

Las nuevas tecnologías permiten acelerar todos los procesos, pero para cumplir con los plazos de entrega que dan algunos comerciales y jefes para "quedar bien con el cliente" no hace falta una tecnología más eficaz, sino una máquina del tiempo.

Siempre que el tema de plazos ha dependido de mí y no del comercial de turno, mi proceder el siguiente: Calculo el tiempo que me llevará hacer el trabajo, y le añado algo más de tiempo por si acaso, luego pregunto al resto de gente responsables del proceso (Quien pertoque: fotógrafo/a, técnico/a de preimpresión, impresor/a, serigrafista, plastificador/a, encuadernador/a, etc...) el plazo necesario para realizar el trabajo. Si me dicen que necesitan 6 días, yo le añado un día más.

Entonces hablo con el cliente y le digo que si el quiere tener un cartel para el día 27, yo necesito tener la maqueta definitiva *con su visto bueno* (eso quiere decir *firmado* por él) el día 20. El resultado es que, si no hay imprevistos, el cartel estará perfectamente el día 26, e incluso si el resto de gente participante en el proceso ha estado ágil, posiblemente el trabajo esté el día 25, con lo cual podemos llamar al cliente un par de días antes de lo previsto y quedar estupendamente con él para mutua satisfacción de ambos: él tiene su encargo en el plazo acordado, y nosotros trabajamos dentro de unos márgenes humanos.

Lo que vengo a decir es que para quedar bien con un cliente, es esencial trabajar con plazos realistas, respetar la planificación programada y el trabajo de la gente, y estar dispuesto a hacer un poco de pedagogía: muchos clientes exigen plazos imposibles por ignorancia, pero si te tomas la molestia de explicarles un poquito en que consiste el proceso necesario para realizar el trabajo, y de hacerle ver que él será el primer beneficiado de que se realice al ritmo que requiere, la mayoría de los clientes de mente pensante preferirán un trabajo bien hecho a un trabajo chapucero hecho mal y con prisas.

El problema es que vivimos donde vivimos y la mala planificación y el pensamiento cortoplacista (verbigracia, cuando los plazos los establece el comercial, que a menudo no tiene ni idea) suelen ser la norma y no la excepción: De hecho, en la mayoría de lugares en los que he trabajado, era costumbre dejar para el último momento los trabajos de los clientes que habían traido su encargo con un buen margen de tiempo, colando enmedio a todos los que traían su encargo deprisa, corriendo y mal hecho y mal explicado, con lo cual se conseguía el nada deseable resultado de fidelizar a los malos clientes y mosquear a los buenos.

Podría extenderme, pero me limitaré a añadir que allá donde he trabajado me ha costado más de un disgusto (laboral) intentar convencer a jefes, comerciales y compañeros de las ventajas de hacer pedagogía con el cliente y trabajar de acuerdo con un planning, y acababa siendo marginada en favor de los especialistas en decir siempre a todo que sí aunque luego sea que no: "¿Que lo quiere anteayer? ¡Pues para antes de anteayer se lo tendremos!"

Evidentemente, si yo soy partidaria de respetar mi plazos en mi ambiente profesional, también lo soy para respetar los plazos de los demás en otros sectores... El problema es cuando yo no obligo a que las cosas estén en un plazo concreto y no me las tienen cuando ellos me lo dicen, y explicaré un par de historias que he sufrido a modo de ejemplo:

1) Me compré un camisa en una tienda: Buena marca y buen material. Como soy una mujer de medidas amplias, me suele pasar que lo que me va bien de ancho me va mal de largo, así que como la misma casa hacía arreglos, pues me tomaron las medidas y me dijeron que lo pasara a buscar en una semana. Y yo que paso al cabo de una semana y que no me lo tienen, que me dicen que han tenido mucho trabajo y que no me lo han podido hacer. Pues que cuando me lo podeis tener. Pues pásate en dos semanas. A las dos semanas tampoco me lo tienen...

Y así pasaron semanas y cada vez la explicación de las dependientas y el modisto eran más desopilantes: de ser cierto lo que me explicaban, la vida del modisto era una sucesión de tragedias irreparables digna de un culebrón... Tragedias que siempre -ya es casualidad- impedían acometer el arreglo de mi blusa, leñe.

Para no alargarme, diré que el pu... ñetero bajo de la blusa no me lo tuvieron en dos meses, momento en el que opté por llevarme la blusa y llevarla a arreglar a una modista de mi barrio, que me lo tuvo en los tres días en los que ella me dijo que la tendría. Resultado, Tienda de Marca, 0, Modista de Barrio, 1.

Al cabo de no mucho tiempo me enteré que la tienda había cerrado, y eso que vendían un producto bonito y de bastante calidad. Sospecho que no fui la única de sus clientes a quien le fallaban en los plazos y le explicaban películas. Lástima.

2) Pasé por delante de una tintorería nueva en el barrio. Yo suelo llevar la ropa a la tintorería-de-toda-la-vida, pero en esta, además del servicio habitual, hacían arreglos de ropa. Yo tenía un par de pantalones que parchear y les pregunté si me lo podían hacer allá. No hay problema, lo tendrá la semana que viene.

Si, lo adivinásteis, no estuvieron "la semana que viene", que se habían despistado de llevarlo a la señora que hacía los arreglos... Tras tres incursiones más, uno de los pantalones me lo arreglaron, el otro no por que se volvieron a olvidar de llevarlo (por tercera vez).

Como podeis adivinar, ya no me vieron más, de hecho, dio la casualidad que pasé por delante de una tienda de ropa en la que también hacían arreglos, y allí llevé a parchear el otro pantalón. Pues resulta que allá trabajaba la misma señora a la cual las chicas de la tintorería le llevaban los arreglos: estaba cosido de manera idéntica.

La diferencia es que en esta ocasión, me lo tuvieron en los dos dias que me dieron de plazo e incluso me lo cobraron, claro, más barato que la tintorería: lo que es ahorrarse un intermediario.

(Juego de deducción recreativo: Adivinen si desde entonces llevo los arreglos a la tintorería o a la tienda de ropa).

Para entendernos, y por poner un paralelismo, las mujeres podemos aguantar a novios chungos, pero al segundo o tercer plantón lo más posible es que borremos el número del novio chungo de la agenda y tararí que te ví.

Todo esto viene a cuento de que ahora mismo me encuentro en una situación que me temo (aunque espero que no sea así) que me vuelva a pasar lo mismo: Un establecimiento al cual ya he ido dos veces a recoger un encargo en el día en el que me habían dicho que lo tendrían, la primera vez por un error de medidas por parte de ellos, y la segunda porque debido al carnaval han tenido una avalancha de trabajo urgente y no han podido acabar lo mío.

Solo quiero decirles una cosa, y les juro que lo digo con todo el cariño y el mejor buen rollo del mundo: Yo he pagado una buena parte del importe del encargo por adelantado, me he atenido religiosamente a las fechas que me han dado, e incluso les indiqué que como el encargo no me era urgente que podían darme Vdes. la fecha de entrega que más les conviniera. Imagino que esta avalancha de carnaval ha sido de clientes que, al igual de los que yo he sufrido en la imprenta, han traido su encargo a ultimísima hora (más que nada, porque estoy segura de que Vdes. han planificado bien el trabajo y ya habían tenido en cuenta que en carnaval tendrían algo más de trabajo del habitual) y que se han "colado" por delante de mi encargo.

Piensen que una clienta como yo, cumplidora en el pago, acostumbrada a encargar las cosas con un margen de tiempo razonable y sin urgencias, es preferible a aquellos/as que se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena, para stress de Vdes. y el personal a su cargo. Entiéndanme que tengo cierto derecho a estar ligeramente mosqueada por haberme pasado dos veces por la tienda sin poderme llevar el encargo: Y recuerden que una buena clienta satisfecha no sólo repite como clienta (más tarde o más temprano), sino que os puede recomendar a todos sus amigos (y a las amigas no digamos)... y cuanto más entusiasmo tenga esa recomendación, mejor. En serio, que me gusta mucho lo que hacéis.

Y, oigan si de verdad tienen más trabajo del que pueden asumir para cumplir con los plazos previstos, pues mírenle el lado bueno: eso es que tienen mucho trabajo y el negocio va bien, lo cual en los tiempos que corren no esta nada, pero que nada mal... ¿Se han planteado contratar a más personal para cubrir la demanda? Piensen en la cantidad de gente en el paro y con ganas de trabajar que hay ahora mismo.

Wednesday, February 23, 2011

Las ratas


Venga muchachos, que hasta las ratas se dan mas aire abandonando los barcos

Hace treinta que al chusquerismo le salió el tiro de la culata.

Y es que, pobres, sin la ayuda de Hitler y Mussolini -como en el 36-, esta vez no se comieron un colín.

P.S.: En aquella noche estos bravos muchachotes se plimparon patrioticamente 4 botellas de Moët Chandon, 6 de Codorniu, 16 cajas de cerveza, 24 botellas de vino tinto, 19 de whisky y 18 de ginebra, y aprovecharon para arramblar con la caja del bar, para no irse de vacío.

Tuesday, February 15, 2011

Genética, es todo genética

Jaime Hernandez bautizó las andanzas de Maggie y Esther Chascarrillo como las aventuras de las "Hermanas culonas", no en vano comparten cromosomas... Por si hubiera algún descreido de la ciencia mendeliana, añadiré que ése no es el único rasgo que las Chascarrillo sisters tienen en común.

Por cierto, que en una anterior ocasión en la que celebramos el Big Culo Day con Maggie, el respetable confundió un accidente de costura con un escape de metano... No señores, no, lo que le pasó a Maggie es que las punkis de Huerta (excepto Daffy) se compran la ropa barata, y luego pasa lo que pasa.

Esto no quiere decir que nuestra californiana favorita no tenga capacidad cuescorial, que la tiene, y como muestra un botón:


"¡Halaaaa, hermanaaaa!"

Vale, un poco desangelado, pero tranquilos, que Esther está dispuesta...


"¡Aprende de las profesionales!"

... A defender el honor de la familia dejando el listón bien alto, como Diso manda.


No te averguences, Esther, lo tuyo es un don que hay que usar en beneficio de la humanidad

Como pueden comprobar, los culos no están sólo para hacer bonito. Y tome nota su marcianidad: ¡La Tierra está dispuesta a defenderse!


Esto ha sido todo en el día de hoy, otra vez por culpa del marciano, al igual que el año pasado , y el anterior , y el anterior

Saturday, December 25, 2010

Lapsus



Yo ya lo tenía todo a punto: la toalla bien estirada sobre el cesped al lado de la piscina, el bañador a la moda (la moda de hace 70 años, pero a la moda, que puñeta), el bronceador factor 22 con bloqueo antikriptonita, el flotador de patito, las chancletas...

Y voy y le grito al de la barra "¡Cama-re-rooo! ¡Un daiquiri con su sombrillica y todo!"

Y me contesta que ya estamos en navidades.

Que plancha.

Es que no se puede despistar una ni un momento.

Monday, December 06, 2010

I ain't noivous, but if you keep asking me I will be!


En la vida hay algunas cosas que me ponen de los nervios.

Una de ellas es la gente alérgica a los clásicos. Y en concreto, al cine clásico... Entiéndanme que lo que me mosquea es que la alergia se origina en el más absoluto desconocimiento. En cuanto a esa gente le pones una buena película delante, muchos suelen perder las manías a todo el cine hecho antes de su fecha de nacimiento. Aunque no siempre es el caso.

Pero lo mosqueante es cuando alguien me alucina con algo que sólo es una pálida imitación actual de algo que en su versión primigenia es muchísimo mejor ¿A manera de ejemplo? Jessica Rabbit.

Tengo en cuenta que "Quien engañó a Roger Rabitt" ya será para muchos una película de lo más viejuna, que hay quien cualquier cosa anterior a diciembre de 2010 ya carece del má mínimo interés. En la secuencia arriba enlazada, la señora Rabbit se pone a cantar luciendo peinado a lo Verónica Lake y curvas a lo Marilyn, y todo el mundo se vuelve loco... Bueno todo el mundo menos yo, ya que la canción tal como está interpretada, es de lo más desangelada, diríase que Jessica la ha sacado de un anuncio de somníferos. Y para añadir insulto a la ofensa, aparece Betty Boop haciendo de comparsa, cuando lo que tendría que hacer la Boop es apartar a Mrs. Rabbit de un culazo diciéndole "¡Sal de ahí, petarda!" y demostrar al respetable lo que es una vamp de verdad.

Pues nada, para los que os penseis que Jessica Rabitt, o cualquier Vamp-illa de tres cuartos de la era moderna es lo más, os paso un enlace para que conozcais a una de las madres del cordero, Mae West, una genuina Vamp como mándan los cánones, gamberra de primera categoría con curvas vertiginosas, neuronas brillantes y réplicas de latigazo (a quien los mediocres guionistas de "Quien engañó a Roger Rabitt" saquean vilmente sin replicar, ni de lejos, su ingenio) (1).



Nota:
1) En serio, creo que la película desaprovecha de una manera brutal una premisa la mar de interesante... Por no hablar de los flojos cameos de cartoons míticos como el ya mencionado de la Boop.
 
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